El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos anunció el pasado viernes 21 de marzo que revocará la protección legal de cientos de miles de cubanos, haitianos, nicaragüenses y venezolanos que se encuentran en el país, lo que los expone a una posible deportación en un mes.
Esta medida afecta alrededor de 532 mil personas de estas nacionalidades que llegaron a Estados Unidos bajo un plan de permiso humanitario conocido como CHNV o “parole”. La misma deberá ser efectiva antes del 24 de abril del año en curso.
La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, indicó que estos inmigrantes perderán su estatus legal en esa fecha, 30 días después de la publicación del aviso en el Registro Federal, que está previsto para el martes 25 de marzo.
Welcome.US, que ayuda a las personas que buscan refugio en Estados Unidos, instó a los afectados por la medida a solicitar “inmediatamente” asesoramiento legal. La decisión, de hecho, ya ha sido impugnada en los tribunales federales. Un grupo de ciudadanos e inmigrantes estadounidenses demandó a la administración Trump por poner fin al permiso humanitario y busca restablecer los programas para las cuatro nacionalidades.
Parole humanitario
El programa humanitario para cubanos, haitianos, nicaragüenses y venezolanos, conocido como CHNV por las iniciales de los países, fue lanzado inicialmente en octubre de 2022 para los venezolanos (y ampliado en enero de 2023 a las otras tres nacionalidades) por el predecesor de Trump, Joe Biden.
El plan permitía la entrada a Estados Unidos durante dos años de hasta 30 mil inmigrantes al mes procedentes de los cuatro países siempre que llegaran vía aérea y tuvieran patrocinadores locales. Biden promocionó el plan como una forma “segura y humana” de aliviar la presión migratoria en la abarrotada frontera entre Estados Unidos y México. Pero el Departamento de Seguridad Nacional dijo el pasado viernes que el plan era “temporal”.